«¿Deberíamos crear una app?» es una de las primeras preguntas que nos hacen muchos empresarios. A veces la respuesta es sí. Muchas veces, el mejor primer paso es una buena web, y en ocasiones necesitas las dos. La elección correcta depende de lo que tus clientes necesitan hacer y de la frecuencia con la que vuelven.
Lo que mejor hace una web
Una web es la forma en que te encuentran los nuevos clientes. La gente busca en Google, hace clic en un resultado y llega a tu web sin instalar nada. Por eso la web es la mejor herramienta para que te encuentren, para explicar lo que ofreces y para convertir una primera visita en una consulta o un pedido.
- Funciona en cualquier dispositivo, directamente desde el navegador.
- Los buscadores pueden indexarla, así que atrae nuevas visitas con el tiempo.
- Suele ser más rápida y económica de crear y de modificar que una app.
- Puedes compartir cada página con un simple enlace.
Lo que mejor hace una app
Una app se gana su sitio en la pantalla de inicio cuando se usa con frecuencia. Es la mejor opción cuando los clientes vuelven a menudo, cuando quieres enviar notificaciones push o cuando necesitas funciones del propio móvil, como la cámara, la ubicación, el uso sin conexión o los pagos dentro de la app.
- Clientes fieles que piden, reservan o consultan algo cada semana
- Notificaciones push en el momento oportuno
- Acceso a la cámara, el GPS, el Bluetooth o el uso sin conexión
- Una experiencia más fluida para tareas complejas y repetidas
Cuatro preguntas para decidir
- ¿Cómo te encuentran hoy los clientes? Si la mayoría llega desde los buscadores, empieza por la web.
- ¿Con qué frecuencia vuelve un cliente? El uso diario o semanal apunta a una app; unas pocas visitas al año, a una web.
- ¿Necesitas funciones del móvil? La cámara, la ubicación, el modo sin conexión o las notificaciones son buenas razones para una app.
- ¿Cuál es tu presupuesto y tu plazo? Con una web estarás online antes; una app es un proyecto mayor que compensa con un uso frecuente.
Por qué muchas empresas empiezan por la web
Incluso las empresas que acaban teniendo una app suelen necesitar primero una web. Nadie descarga la app de una empresa de la que nunca ha oído hablar. La web genera confianza, aparece en los buscadores y explica tu oferta; después, la app atiende a los clientes que ya te conocen y te usan.
Una web bien hecha también puede comportarse como una app: carga rápido, funciona bien en el móvil e incluso se puede añadir a la pantalla de inicio. Para muchas empresas, eso basta durante los primeros años.
Cuándo crear las dos
Las tiendas online con clientes recurrentes, los restaurantes con pedidos online, las plataformas de reservas y las empresas de servicios con un portal de clientes suelen beneficiarse de las dos. En ese caso, planifícalas juntas: el mismo diseño, las mismas cuentas y los mismos datos, para que los clientes pasen de la web a la app sin fricciones.
¿Quieres comparar presupuestos? Nuestras guías sobre cuánto cuesta una página web y cuánto cuesta hacer una app desglosan los precios, y puedes ver cómo trabajamos el diseño web y el desarrollo de apps móviles.
¿No sabes por dónde empezar? Cuéntanos quiénes son tus clientes y qué necesitan hacer. Te diremos con sinceridad si te conviene una web, una app o las dos, y en qué orden.
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